Su símbolo emblemático lo constituye la Torre de
Comunicaciones con sus 553 metros de altura. Verla desde lejos ya nos tomó el
deseo de subir y mirar la ciudad desde sus miradores. La ciudad es cosmopolita
por la gran cantidad de habitantes no originarios de la misma, inmigrantes de
todas las nacionalidades y que Canadá se ha preocupado con albergar con sus
grandes condiciones previas de admisión.

El origen de la palabra “Toronto” es de los
pueblos hurones que poblaron originariamente el territorio sobre el lago
Ontario. Significa “lugar de encuentro”. Qué casualidad, Pigüé, el pueblo donde
me he criado, tiene un nombre araucano y que significa lo mismo “lugar de
encuentro”. Hay demasiadas disimilitudes entre ambas ciudades pero podrían ser
hermanadas por llevar tan profundo significado.
En sus alrededores y en el gran suburbano habitan
los pobladores y trabajadores de esta ciudad en distintos barrios y categorías.
Se encuentra el Town histórico, el Chinatown,
la Litle Italy, los barrios de griegos y portugueses, en fin, casi las ciento
cuarenta comunidades viven en este suburbano de Toronto.
La economía tiene su base de desarrollo en las
finanzas y en la industria. La llegada de terminales de automóviles y los
ingentes recursos naturales vinculados a la provincia de Ontario, mas la
logística creada a partir del Río San Lorenzo explican su potencial. Madera,
aluminio, hierro, níquel, uranio y zinc son los productos que la provincia de
Ontario les ofrece.

Por supuesto que subimos a la Torre de
comunicaciones. El mirador se encuentra a los 342 metros a los que se llega en
segundos por los ascensores centrales de la torre. La vista se extiende hacia
el horizonte pero lo mejor es lo que está debajo de uno: la ciudad. Una
plataforma de vidrio sobre la que uno pisa para encontrar un vacío a los pies y
ver como hormigas a las personas que comienzan a acercarse a la torre.
El
balanceo de la torre con fuertes vientos, el carácter antisísmico y anti rayos,
la hace segura. De esto uno se entera luego que baja. El día estaba
espectacular como para poder realizar la observación desde la torre.
El PATH es
una red de túneles peatonales, de más de 28 kilómetros, que comunica más de 50
edificios del centro de Toronto. En él trabajan más de 5.000 personas en
más de 1.200 tiendas y establecimientos de servicios, que lo convierten, de
acuerdo al libro de Records de Guiness, en el mayor centro comercial
subterráneo del mundo. Toda una experiencia.
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