Al
llegar a la ciudad de Quebec comenzamos con un grado de asombro. Ingresamos por
una gran avenida histórica donde podemos ver hacia un lado los edificios
institucionales mas importantes y por el otro, el campo o la llanura de las
batallas donde los canadienses recuerdan sus luchas con Estados Unidos y
también sus arreglos para seguir viviendo como buenos vecinos.
Es
un gran hotel, construido por la Canadian Pacific Railway, dueña de tierras y
ferrocarriles. Es el ícono de Quebec desde donde se puede ver el puerto y la
ciudad en sus mejores miradores.

Después de pasear por esas
callecitas decidimos superar las comidas picantes de los últimos días, muy propias
de USA y sus cercanías y entramos en un restaurant italiano para disfrutar un
buen plato de spaguetti con una generosa copa de vino canadiense. Muy bueno.
El
puerto con sus cruceros inmensos, entre ellos el Quen Mary II, las ciudades de
la otra orilla y las historias de la guerra en el campo de las batallas
muestran un pueblo que mantiene sus tradiciones y su historia. Durante la
influencia y autoridades inglesas se intentó quitar la memoria. No obstante al
recuperar los territorios por parte de los franceses, en el Parlamento de
Quebec se colocaron todas las estatuas de los grandes personajes de la
historia, desde los líderes de los pueblos originarios, los ingleses, los
pioneros y los franceses y una emblemática leyenda “ Je me suivons”. Yo me recuerdo”.
Impecable. Figura en el escudo de armas de la ciudad. Para no olvidar es el magnífico mural en este pequeño barrio del puerto
donde todas las escenas narran la historia de la ciudad. Miles de chasquidos de
las máquinas fotográficas impregnaban el ambiente. Una bella estética.

Ya
cuando creíamos que podíamos descansar tuvimos otra alternativa de visita. Ingresar
en una finca donde preparan el famoso Sirope o Jarabe de Arce. Volvamos al
principio.
La hoja de arce figura en la bandera canadiense de color roja, justo
antes de caer en el otoño. Durante el año es totalmente verde y permite
rejuvenecer el árbol de Maple o Arce de modo que se le extrae el agua de azúcar
con el que se fabrica el Sirope, Siruk o jarabe de Maple, ideal para comerlo
con panqueques y otros deleites de la cocina.
Les aclaro que no tenía la menor
idea hasta el día anterior en que mi hija me pidió le llevara un frasquito. A
veces la casualidad ayuda, como en este caso y ahí compramos el jarabe que en
cualquier domingo de estos probaremos junto con los exquisitos panqueques que
nos deleitará mi hija.
Cuando
llegamos al hotel. Ya era de noche. No quedó ni tiempo ni ganas de seguir
haciendo algo más. Solo para avivar el recuerdo de haber paseado todo un día
por una ciudad hermosa, encantadora, muy francesa y con una gente amable. Un
detalle adicional para seguir teniendo en cuenta en futuras visitas a este
Pais. Quebec es la capital de la provincia francesa de Quebec. No es la capital
de Canada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario