10/23/2018

Bitácora de viaje. Día 15. Éfeso hacia Estambul





Se tiene noticia de Efeso desde el S. VII AC. Como toda ciudad costera vivió los vaivenes de los distintos movimientos de los pueblos, a veces invadiendo, conquistando o repoblando. Muchos imperios antiguos tomaron posesión hasta la llegada de griegos y finalmente los romanos al comienzo de nuestra era. Y lo que encontramos en esta ciudad son justamente las ruinas de las construcciones romanas de aquella época. Una verdadera ciudad, con su calle principal, sus baños públicos, su biblioteca, las zonas de comercio, él ágora  y el gran anfiteatro apoyado sobre una colina. La calle arranca casi sobre la cima de un pequeño monto y tiene su declive a lo que era el puerto.


Hoy ese puerto es  sólo ruinas y el mar se ha alejado muchos kilómetros por fuerza de los movimientos de tierra, avances aluvionales y pantanos . Cuna de pensadores e intelectuales, su riqueza se basaba en el comercio donde convivían los romanos con los judíos ya que se registra una sinagoga en el año 54. 
 

 A medida que los aluviones de tierra y barro alejaron al puerto del mar, Efeso perdió importancia y los árabes a partir del S. VII comenzaron a ocuparla. El descubrimiento se produce en  S. XIX con lo que vuelve a tomar otra vez valor histórico por la calidad de los importantes testimonios conservados. Entre los muchos monumentos importantes se encuentra un teatro grecoromano, ubicado en una posición muy sobresaliente dominando el paisaje sobre la calle del puerto.



 El mayor de su época, tenía capacidad para alrededor de 25 000 espectadores y se empleaba también para espectáculos circenses.


Encontrar una ciudad así, aunque en ruinas, pero tan armada no sólo facilita la acción de los científicos, arqueólogos, historiadores, sino que también ayuda a los visitantes a reconstruir con la imaginación aquella vieja y hermosa ciudad.
Previamente habíamos visitado las ruinas del Templo de San Juan y sobre la otra ladera del monte la casa donde vivió hasta su muerte o hasta su dormición la Virgen María, la madre de Jesús de Nazareth junto a Juan Evangelista. 


Realmente, otro centro importante de peregrinación no sólo de los grupos cristianos sino también de los musulmanes quienes tienen particular respeto hacia María (Mariam la llaman) por ser la madre del Profeta. La ubicación de esta casa y vivienda se debe a las visiones de Ana Catalina Emmerick. Se han hecho muchos estudios y hay verdaderas coincidencias sobre las visiones (nunca visitó la zona). Los papas realizan su visita de peregrino a esa ciudad, aunque nunca el Vaticano ha confirmado fehacientemente que esa fuera el lugar de vivienda de la Madre de Jesús.




Llegamos a Ismirn (Esmirna) la tercera ciudad más importante de Turquía y el segundo puerto en cantidad y magnitud de movimientos. Siempre tuvo relevancia esta ciudad, aún más cuando se encuentra como una de las siete ciudades nombradas por el apocalipsis de San Juan. 



La importancia religiosa cristiana fue dada la predicación y martirio de San Policarpo, cuya iglesia visitamos. Una belleza del S. IX. Con toda la estructura pictórica bizantina y ortodoxa. Escondida entre la edificación actual logra sorprender al visitante al momento de ingresar. Antes de continuar con el viaje hicimos una parada en la fortaleza de Kadifecale (el castillo de terciopelo) donde podíamos tomar una hermosa vista de la ciudad de Esmirna y su puerto.






Nuestro siguiente paso fue llegar hasta Bursa, otra de las grandes ciudades de Turquía, cuyo centro histórico ha sido declarado Patrimonio de la humanidad. También se la conoce como Yesil Bursa (Bursa verde) por la gran cantidad de forestación que existe en la ciudad. 




Los grandes sultanes otomanos tienen sus mausoleos en esta ciudad. Cristianizada en los albores de esta era en el s. XI se transforma en una de las cabeceras importantes del “camino de la seda”, ultima posta antes de cruzar a Occidente, 

Una economía dedicada a la agricultura por sus fértiles tierras, tiene grandes inversiones en la industria automovilística y la alimentación. Aunque se actividad más importante es el trabajo de la seda, siendo una de las ciudades reconocidas mundialmente por sus productos. Centro turístico tanto por baños termales como por pistas de esquí, convoca a los turistas a lo largo del año. Túneles y puentes logran un camino directo a Estambul sin necesidad de rodear el mar de Mármara. 



Hacia la noche y con el día totalmente desmejorado iniciamos nuestro ingreso a Estambul desde la parte oriental. Los días de sol de Grecia y Turquía se acababan y los pronósticos para los próximos días era lluvia.
 Por lo pronto, las decisiones quedaban para el día siguiente.

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